
martes, 3 de noviembre de 2009
viernes, 28 de agosto de 2009
"La niebla" (1).
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Daban las doce en el Parlamento y la niebla subía implacable desde el río, cubriendo lentamente la ciudad como un manto deshilachado y gélido. Embozados como forajidos avanzábamos con paso rápido hacia el puente, desafiando el viento del norte. Hubiera dado cualquier cosa por encontrarme en mi pequeño salón, frente al chisporroteo de la chimenea, con un buen tazón de sopa y mis pobres pies envueltos en mi manta de mohair. Pero mi flemático compañero había divisado una silueta bajo la mortecina luz de las farolas, allá abajo, junto al río. Sin piedad me arrastró en su persecución, concentrado como un perro de caza. La luna reapareció entre los árboles por un instante, y el destello de un objeto metálico fue visible entre los pliegues ondeantes de la capa del fugitivo. El corazón se me encogió.
María Ramírez
(Registrado)
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Escalofriante novela
Terminé ayer una novela de Kathy Reichs, "Lunes de ceniza". Reichs ha creado el personaje de la doctora Temperance Brennan, una antropóloga forense que trabaja en Québec y Carolina del norte en colaboración con la policía para descubrir la identidad de los restos humanos que son hallados. La serie televisiva "Bones" se basa en su personaje y en las tramas de sus libros. Sin embargo, hay considerables diferencias entre el papel y la pantalla. La doctora Brennan es distinta en cuanto a edad, aspecto físico, estado civil, carácter y personalidad. Su lugar de trabajo y sus compañeros también son distintos.
Me ha sorprendido el libro. Mejor de lo que pensaba. Rigor científico (la autora también es antropóloga forense y se nota que sabe de lo que habla), pero sin pasarse. La trama consigue mantener el interés hasta el final. Y trata un tema desgraciadamente actual: el secuestro y confinamiento de adolescentes en cámaras ocultas durante años para someterlas a abusos. Son frecuentes en Norteamérica, pero también se dan en Europa (recordemos Austria) y en otras partes del mundo. Es terrible y difícil asimilar la crueldad humana, la maldad. Me ha impresionado y emocionado, porque no es fantasía, es algo real. Cuántas calles habremos transitado sin saber lo que se ocultaba tras las tranquilas fachadas de las casas, cuántas personas normales y educadas habremos encontrado sin saber lo que se ocultaba tras su mirada. Tantas criaturas desaparecen en España y otros países continuamente. Me quedo sin palabras.
Me ha sorprendido el libro. Mejor de lo que pensaba. Rigor científico (la autora también es antropóloga forense y se nota que sabe de lo que habla), pero sin pasarse. La trama consigue mantener el interés hasta el final. Y trata un tema desgraciadamente actual: el secuestro y confinamiento de adolescentes en cámaras ocultas durante años para someterlas a abusos. Son frecuentes en Norteamérica, pero también se dan en Europa (recordemos Austria) y en otras partes del mundo. Es terrible y difícil asimilar la crueldad humana, la maldad. Me ha impresionado y emocionado, porque no es fantasía, es algo real. Cuántas calles habremos transitado sin saber lo que se ocultaba tras las tranquilas fachadas de las casas, cuántas personas normales y educadas habremos encontrado sin saber lo que se ocultaba tras su mirada. Tantas criaturas desaparecen en España y otros países continuamente. Me quedo sin palabras.
domingo, 21 de junio de 2009
Poemas

Lluvia
Corren las gotas de lluvia por su áspera mejilla. Minúsculas perlas de agua atrapadas en sus pestañas. Sus labios se curvan, sonríen.
Mis rizos empapados se enredan en mi boca. Mi ropa se anega bajo el cielo turbio. La cascada sinuosa, a mis pies.
Besos de caramelo. Besos de aguacero. Besos que se fueron.
María Ramírez (Registrado)
sábado, 20 de junio de 2009
Recetas
Croquetas de mi Abuela.
Receta de ricas y crujientes croquetas que aprendí de mi abuela Magdalena.
- Relleno. El relleno puede ser carne, pescado, jamón, etc. Personalmente prefiero el de pollo. Podemos hacerlo con el pollo que hemos utilizado para hacer sopa. Desmenuzamos el pollo, que previamente habremos hervido. Separamos la carne, y retiramos huesos, piel, cartílagos, etc. Lo ponemos en un plato y lo reservamos. Podemos añadir a la carne garbanzos que hemos hervido al hacer la sopa. Nota: no triturar el pollo, debe quedar en trozos de aproximadamente un centímetro o centímetro y medio. Se trata de hacer croquetas crujientes con tropezones, no croquetas babosas.
- Elaboración. Ponemos un poco de aceite en una sartén grande. Picamos un pedazo de cebolla y lo doramos. A continuación le echamos 3 ó 4 cucharadas de harina y la mezclamos con los trocitos de cebolla en la sartén. Dejamos tostar un poco la mezcla. Poco tiempo, porque se puede quemar. Después, vamos añadiendo leche poco a poco mientras revolvemos con una cuchara de madera. Se forma la bechamel. Añadimos el relleno, el pollo, en este caso. Le ponemos sal fina y perejil. Cuando la masa esté ligada y se desprenda de la sartén como si fuera una torta, la retiramos y la dejamos enfriar en un plato. A continuación, y ya fría, podemos guardarla en la nevera y ya tenemos la mitad del trabajo hecho para el día siguiente. O bien, si las queremos para hoy, empezamos a dar forma a las croquetas. Las croquetas se hacen a mano, formando rollitos. Nada de cucharas ni moldes. La cocina es algo sensual, hay que sentirla. Preparamos dos platos hondos. En uno ponemos bastante pan rallado. En otro, 1 ó 2 huevos batidos como para hacer tortilla francesa. 1) Pasamos los rollitos primero por el pan rallado. Los hacemos rodar, para que queden bien impregnados por todos lados. 2) Después, los pasamos por el huevo batido. 3) De nuevo los pasamos por el pan rallado. Es necesario hacer los tres pasos, así se forma una especie de corteza que al freir se endurece, y es lo que le da la textura crujiente. Finalmente, se fríen en la sartén. El aceite no debe estar muy caliente, porque se pueden abrir y quemarse.
Están muy ricas recién hechas, cuando todavía están calentitas. Me gustan con acompañamiento de papas fritas, caseras, por favor, y un poco de ensalada al estilo griego ( tomate, lechuga, aceitunas negras, dados de queso feta (o mozzarella, o cualquier queso blanco), sal, aceite de oliva virgen y orégano).
jueves, 18 de junio de 2009
"Huye rápido, vete lejos".


La Peste.
Acabo de terminar de leer otra estupenda obra de la escritora francesa Fred Vargas. La motivación y resolución de los crímenes que resuelve el desastroso, pero fascinante, comisario Adamsberg me resulta, como siempre, un tanto rocambolesca pero la acción consigue una vez más atrapar y mantener mi atención hasta el final. No sé qué tiene, pero me encanta leer las obras de Vargas. Tal vez es el universo parisino, los personajes, tan imperfectos y, por tanto, humanos, la intriga o la narración sencilla y a la vez sugerente. O todo a la vez.
Me ha parecido muy interesante la utilización del tema de la Peste, la reaparición del terror secular ante una epidemia que devastó la tercera parte de la población del continente. Toda la trama se basa en el pánico desatado en París ante un posible brote de esta terrible enfermedad. Pero lo más fascinante es comprobar como el recuerdo del pasado sigue ahí, en la memoria colectiva, agazapado en algún olvidado rincón del subsconciente, preparado para revivir, saltar al exterior y aterrorizar a la población en cualquier momento. La gripe común causa muertos todos los años, pero basta que aparezca un nuevo tipo, y que los medios de comunicación establezcan las relaciones adecuadas, para que reaparezca de nuevo el espectro negro, arrastrando sus jirones y sus pústulas desde los sombríos pozos del pasado. Otra vez reacciones de pánico, rechazo a los infectados, búsqueda de soluciones milagrosas, ...
Estaciones espaciales, biotecnología, robótica, internet, y mil cosas más. Pero seguimos siendo aquellos seres vulnerables, atemorizados ante las fuerzas de la naturaleza, ante el poder de las enfermedades, de lo desconocido, de la muerte. Somos siempre los mismos.
Imágenes. 1. Dottore della Peste. máscara del Carnaval de Venecia, que representa al médico que atendía a los apestados. La máscara contaba con lentes de cristal, y con un apéndice nasal relleno de especias para purificar el aire que respiraba. 2. Máscara para protegerse de la Peste. Deutsche Museum de Berlín.
domingo, 14 de junio de 2009
Películas. 2
"Déjame entrar". Tomas Alfredson.
Inquietante y original film sueco sobre vampiros contemporáneos. Bajo el manto de hielo que cubre una ciudad sueca, laten oscuras y crueles pasiones, inconfesables crimenes.
El protagonista es un adolescente que sufre el, desgraciadamente cada vez más frecuente, acoso escolar. Un ser sensible, diferente, y, como suele suceder, solitario. El muchacho, sin embargo, alberga brutales sueños de venganza. Un día conoce a una extraña jovencita, una vecina recién llegada al edificio, que pronto se convierte en su amiga. La misteriosa adolescente es también un ser solitario, anómalo, que pronto capta los verdaderos sentimientos de su amigo.
La llegada de la nueva vecina coincide con una serie de espantosos crímenes. Enseguida comprobamos que la muchacha y su supuesto progenitor están relacionados con el hallazgo de cuerpos desangrados en los helados parques de los alrededores. La película muestra la soledad y el dolor de estos seres, su horrenda forma de vida, como una especie de enfermedad incurable. Sin ahorrarnos la crueldad y la sordidez. Pero también muestra la soledad y el silencio de los niños y adolescentes acosados, un fenómeno extendido en nuestra moderna y civilizada sociedad occidental. Una sociedad cada vez más brutal y deshumanizada, a pesar del desarrollo económico y cultural, donde los fuertes aplastan a los más débiles, como si todos los avances en derechos y civilización fueran sólo humo. Nada. Sólo la pura y dura ley de la selva. Consciente de ello, la pequeña vampira da un útil consejo al atormentado joven: "Defiéndete".
Y pronto comprende el horrorizado muchacho la naturaleza de su amiga, pero es tarde, la sensibilidad y la soledad les lleva a una afinidad que les va a unir estrechamente. Muerto su viejo compañero y descubierta, la chica huye. Pero, cuando su amado amigo es de nuevo acorralado por sus repugnantes y sádicos acosadores, regresa para ayudarle y acaba con sus torturadores. La escena de la piscina, en la cual no se ve a la vampira en ningún momento, pero se muestra la acción desde su punto de vista y se oye su agitada respiración, es francamente brutal. El silencio bajo el agua y, de repente, la cabeza que cae rodando entre los azulejos al fondo, ... espeluznante.
Finalmente, vemos en el tren al chico con una gran caja, donde sin duda se encuentra ella, a salvo de la luz diurna. Comprendemos que la pareja huye y percibimos el comienzo de un fuerte vínculo, y la conversión de él en el nuevo cómplice y compañero.
Películas
"Cerezos en flor". Doris Dörrie.
Este interesante film de la alemana Doris Dörrie refleja, a pesar de su exotismo, una situación frecuente en numerosas parejas, especialmente entre las de cierta edad. Uno de sus miembros renuncia a sus sueños, a su verdadera personalidad, para vivir una existencia anodina junto a su compañero. Es realmente triste observar la frustración y sumisión de esta mujer alemana, talentosa bailarina de una danza tradicional japonesa, que abandonó su vocación para vivir en un pueblo perdido de la Alemania profunda. La escena en la que se ve su rostro silencioso, ausente, enmarcado en la ventana, mientras al fondo se afanan haciendo aerobic otras mujeres maduras, me resultó conmovedora. Es como un ave del paraiso, un ave con plumaje de brillantes colores, nacida para volar, pero encerrada en una jaula pequeña. Es la triste mirada de los animales enjaulados.
Y, mientras esta mujer renuncia a sí misma y vive volcada en las necesidades de su compañero, al que cuida con ternura y abnegación, éste, áspero y orgulloso, ignora totalmente los verdaderos sentimientos y sueños, las profundidades del alma de la mujer que duerme a su lado, que le hace el café y le sacude con mimo las migas de la ajada chaqueta. Qué triste. Y, como sucede a menudo, la grandeza de su amor y la verdadera naturaleza de su compañera, es comprendida demasiado tarde, cuando ella ya no está, cuando ha fallecido.
Se desata entonces un desesperado intento por cumplir el sueño de su mujer, viajando a Japón para visitar el monte Fuji, tal como ella soñaba, a pesar de que él mismo padece una enfermedad terminal. De gran patetismo es la escena en la que, tras deambular por las calles de un Tokyo inhospito, entra en un burdel y termina llorando desconsoladamente ante dos adolescentes prostitutas en un baño. También resulta conmovedora la costumbre de llevar una prenda de vestir y un collar de su mujer bajo su propia ropa, como un intento de compensar a la difunta permitiéndole alcanzar, a través de su persona, la experiencia que no tuvo en vida.
En un parque conoce a una mendiga, una extravagante, pero lúcida muchacha, que baila como su mujer, y que le acompaña en su viaje de redención. Compasiva y sin prejuicios, le enseña el significado del baile y se convierte en su guía y apoyo. Finalmente, nuestro protagonista llega ante el monte Fuji, y, mientras baila travestido y maquillado, en una emocionante pero sencilla escena, muere fulminado, pero feliz y liberado.
Tras su muerte, su experiencia permanece auténtica a pesar de que la directora la enfrenta a la visión burguesa y convencional de los hijos de la pareja, cuyo supuesto carácter y forma de vida progresista resulta ser una fachada, una impostura, que les impide comprender el acto de su padre.
sábado, 13 de junio de 2009
Cuentos de la orilla oscura.
La Abadía (I)
Al atardecer, el Monje Negro se aproximaba a los incautos que presenciaban en
las murallas el dorado camino del Sol y les susurraba al oído su verdadero nombre. Aquellos desdichados que eran partícipes de tal secreto, no conseguían franquear los muros de la fortaleza, pues morían antes de la medianoche. Unos caían fulminados en las mismas murallas, otros, entre horribles espasmos, expiraban vomitando negras sanguijuelas en la enfermería.
María Ramírez
(Registrado)
sábado, 6 de junio de 2009
Qué se comía en el siglo I d.C.

Cochinillo a la jardinera
"Se deshuesa el cochinillo a la jardinera por el gaznate a la manera de otras veces. Se pone dentro un pollo relleno cortado en trozos, tordos, higos pequeños, sus propios menudos, salchichas de Lucania, dátiles deshuesados, bulbos secos, caracoles sin concha, malvas, anises, puerros, apio, coles cocidas, culantro, pimienta en grano y piñones. Se añaden por encima quince huevos y garum(1) a la pimienta; se cose y se le deja orear. Se asa en un horno. Después, se le da un corte por el lomo y se le añade la salsa siguiente: se machaca pimienta, garum (1), vino de pasas, miel y un poco de aceite; cuando ha hervido, añadir fécula."
Apicio. De re coquinaria. Libro VIII.
(1) Garum. Salsa elaborada a partir de pescado, sal y especias, prensados y macerados en recipientes. Hispania era el principal productor de garum, que se exportaba a todo el imperio romano y era muy apreciado.
Cómo se ligaba en el siglo I a.C.
El circo y el anfiteatro
"Que tampoco se te pase por alto la carrera de los nobles caballos: el circo, lleno de gente, encierra muchos placeres. No te harán falta los dedos con los que contar tus secretos, ni tendrás que reci
bir un mensaje mediante movimientos de cabeza. Siéntate cerca de tu dueña sin que nadie te lo impida. Arrima tu costado a su costado todo lo que puedas. También es una ventaja que, aunque no quieras, la fila obliga a arrimarse, que tendrás que rozar a la muchacha por la imposición del lugar. En ese momento, búscate la excusa de una charla amistosa y que sean expresiones comunes las que mueva tus primeras palabras. Haz por preguntarle con interés de quién son los caballos que participan y sin dilación favorece, sea quien sea, al que ella favorece. Pero cuando se inicie la procesión concurrida con los dioses de marfil, tú aplaude con mano favorable a Venus soberana. Y como suele pasar, si cayera por casualidad polvo en el regazo de tu muchacha, habrás de sacudírselo con los dedos; aunque no hubiera polvo, no obstante sacúdeselo sin que lo haya: que cualquier excusa sea válida para tu solicitud.
Si por colgar demasiado su manto rozara el suelo, recógeselo y levántalo servicialmente del inmundo suelo. Al punto, como pago a tu servicio, con el permiso de la muchacha podrás ver sus piernas con tus propios ojos. Además, mira hacia atrás para que no oprima su delicada espalda al poner la rodilla quienquiera que esté sentado detrás de vosotros. Las cosas pequeñas cautivan los espíritus sensibles: a algunos les ha sido útil mullir un cojín con mano presta. También les fue bien mover el aire con una delgada tablilla y poner bajo su tierno pie un cóncavo escabel.
Estas oportunidades para un nuevo amor te las ofrecerá el circo y la aciaga arena esparcida sobre el bullicioso foro. Muchas veces en aquella arena ha luchado el hijo de Venus y ha sufrido sus heridas el que contemplaba las heridas. Mientras habla y roza una mano y pide un programa y pregunta, una vez hecha la apuesta, cuál de los dos ha vencido, gimió herido y sintió un dardo volante y él mismo fue parte del combate presenciado."
Ovidio. Ars amandi. Libro I.
viernes, 5 de junio de 2009
Poemas

El Palacio
Sombras y quietud en las dormidas estancias de mármol. Sólo un lejano murmullo en el corazón del palacio. En el jardín de vainilla y jazmín, la fuente susurra los nombres de los olvidados.
Despierta la luna. Bajo el pórtico, risas y pastelillos de canela, laúdes y cerezas.
María Ramírez (Registrado)

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