viernes, 28 de agosto de 2009

"La niebla" (1).


Daban las doce en el Parlamento y la niebla subía implacable desde el río, cubriendo lentamente la ciudad como un manto deshilachado y gélido. Embozados como forajidos avanzábamos con paso rápido hacia el puente, desafiando el viento del norte. Hubiera dado cualquier cosa por encontrarme en mi pequeño salón, frente al chisporroteo de la chimenea, con un buen tazón de sopa y mis pobres pies envueltos en mi manta de mohair. Pero mi flemático compañero había divisado una silueta bajo la mortecina luz de las farolas, allá abajo, junto al río. Sin piedad me arrastró en su persecución, concentrado como un perro de caza. La luna reapareció entre los árboles por un instante, y el destello de un objeto metálico fue visible entre los pliegues ondeantes de la capa del fugitivo. El corazón se me encogió.
María Ramírez
(Registrado)

Escalofriante novela

Terminé ayer una novela de Kathy Reichs, "Lunes de ceniza". Reichs ha creado el personaje de la doctora Temperance Brennan, una antropóloga forense que trabaja en Québec y Carolina del norte en colaboración con la policía para descubrir la identidad de los restos humanos que son hallados. La serie televisiva "Bones" se basa en su personaje y en las tramas de sus libros. Sin embargo, hay considerables diferencias entre el papel y la pantalla. La doctora Brennan es distinta en cuanto a edad, aspecto físico, estado civil, carácter y personalidad. Su lugar de trabajo y sus compañeros también son distintos.
Me ha sorprendido el libro. Mejor de lo que pensaba. Rigor científico (la autora también es antropóloga forense y se nota que sabe de lo que habla), pero sin pasarse. La trama consigue mantener el interés hasta el final. Y trata un tema desgraciadamente actual: el secuestro y confinamiento de adolescentes en cámaras ocultas durante años para someterlas a abusos. Son frecuentes en Norteamérica, pero también se dan en Europa (recordemos Austria) y en otras partes del mundo. Es terrible y difícil asimilar la crueldad humana, la maldad. Me ha impresionado y emocionado, porque no es fantasía, es algo real. Cuántas calles habremos transitado sin saber lo que se ocultaba tras las tranquilas fachadas de las casas, cuántas personas normales y educadas habremos encontrado sin saber lo que se ocultaba tras su mirada. Tantas criaturas desaparecen en España y otros países continuamente. Me quedo sin palabras.